TWITTER
FACEBOOK

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

 
promperu
 

 

   

CORAZON QUE LLORA

Los “Mu” eran trabajadores y respetuosos, pero con el tiempo renegaron de sus virtudes, siendo castigados por su Dios, el Sol, con un diluvio que destruyó ciudades, cultivos y oratorios, quedando sólo pocas personas y algunos templos.

Pasaron muchos años y sobresalió el señor llamado Chaparri, que estaba desposado con la hermosa Collique y tenia como discípulos a Pátapo, Yacatapuy, Nietos, Cyntiapu y Sayapu. Tenía también un hermano llamado Yanahuanca.

Estos personajes realizaban hechos extraordinarios, curaban los males físicos y espirituales, adivinaban utilizando piedras o el agua de vasijas negras o de sus fuentes naturales. De todos ellos, Chaparri era el mejor casi igualaba al Dios sol.

Pero nuevamente se hizo presente el mal, practicado esta vez por Yanahuanca, a quien Chaparri no logra corregir a pesar de sus esfuerzos. La situación empeoró porque Yanahuanca enamoraba a la esposa de Chaparri, quien tuvo que expulsarlo de sus dominios que quedaban cerca del mar.
Yanahuanca se fue entonces más allá, por Cajamarca, y con su capacidad logró convertirse en jefe de sus habitantes, a quienes les enseño a preparar chicha de yerbas raras, que convertía a los bebedores en “supayhuahuas” (Hijos del demonio).

Chaparri, en tanto, utilizaba el ejemplo y la persuasión para enseñar a sus súbditos. Ambos jefes preparaban a su gente.

Cuando Yanahuanca creyó que su hombres estaban suficientemente preparados, se lanzó al ataque robándole a Chaparri su esposa, la hermosa Collique, Chaparri se enfermó de pena, situación que aprovechó su traidor hermano para darle muerte.

Triunfante, Yanahuanca destruyó el templo del cerro mulato y se dedicó a buscar el tesoro de los Mu, dirigiéndose a Lambayeque. En el trayecto, logró vencer y apresar al fornido Pátapo, a quien torturo para que le revelase la ubicación del tesoro, sin lograr esa confesión.

Camino a Chiclayo, Yanahuanca venció a Cyntiapu, quien luego de una sangrienta resistencia se retiró a Nanchó (Nanyoc) cerca de Chepén. Al continuar por Lambayeque, el invasor tuvo numerosas bajas.

Al llegar a Motupe, Yanahuanca apresó al cacique de ese lugar, torturándolo también, pero sin lograr encontrar el tesoro.

Lleno de ira, el invasor decidió regresar a sus dominios llevándose yerbas costeñas para cultivarlas y utilizarlas en su brujería. Al irse, fue también destruyendo todo lo que encontraba a su paso.

Llegando a la sierra, Yanahuanca se dedicó a reforzar sus tropas y a celebrar su triunfo.

Pero el sol, escuchando las oraciones de su pueblo, resucitó a Chaparri, quien sorprendió a Yanahuanca en plenas celebraciones, derrotando, convirtiendo a él y sus vasallos en moles de piedra.

En seguida, Chaparri regreso a la costa llevándose a su esposa y yerbas serranas para usos medicinales.

Atormentado Chaparri por haber convertido a su hermano en piedra, ordenó a sus discípulos que le sacasen el corazón y, luego de lavarlo en el río Chancay, se lo colocasen sobre su cabeza, quedando así también convertido en piedra (de aquí proviene el nombre de Chongoyape o “Corazón que llora”).

Las yerbas que llevo Yanahuanca, a pesar de ser de clima cálido, aun florecen en las faldas de aquel cerro.
Se dice que en las noches serenas, los dos hermanos conversan, insistiendo Chaparri en reeducar a Yanahuanca. El día que lo logre, volverán los dos juntos.

 
   

 

GFGHGBN
 

 

LOS AUKIS HABLAN

Dicen que en noches tormentosas y oscuras cuando los vientos silban y relampaguean los cielos, los Aukis Raca Rumi y Mulato conversan recordando los lejanos y pasados años, cuando eran admirados y alagados por indios cazadores, agricultores y artesanos de tez cobriza, con gran satisfacción comentaban las soberbias fiestas, numerosos sacrificios y singulares competencias que hacían en su nombre valerosos hombres.

Se le a escuchado al Mulato, decir con cierto orgullo: ¡No me han olvidado del todo los hombres! Reconocen mis famas y admiran mis gravados.

El Raca Rumi sin alterarse responde, de que vale eso si es hipocresía, la gente de hoy se olvido de su origen. Aquellos que nos hicieron Aukis murieron, la gente de hoy se sienten blancos.

El Mulato nuevamente habla: Seguimos siendo Aukis porque guardamos la obra de nuestros hijos, quienes vivieron y se alimentaron de nuestra materia. Llegaran los tiempos en que las pircas, los ruinosos andenes, las tumbas ocultas que están en tus cumbre y laderas hablen, entonces surgirán nuevas generaciones y vendrán tiempos mejores, resucitarán de las piedras nuevos hombres que harán una nueva sociedad.

El viento se clama, se disipa la tormenta y se callan las voces.

   
     
   

LA LEYENDA DEL CHAPARRI Y MULATO

El “Mulato” es un cerro aislado ubicado al noreste de Chongoyape, cubierto mayormente por rocas de color marrón claro. El “Chaparri” es otro cerro ubicado a unos 16 k.m. al norte de la misma ciudad; tiene 1 346 m.s.n.m. constituyendo así una formación más alta y voluminosa que el primero. Por ser escarpado y solitario, el Chaparri tiene una fauna rara en otras partes, como la culebra (Macanche), que llega a medir, según se dice, 3 o 4 metros.

Los campesinos del lugar refieren que a principios de cada año, durante el plenilunio, a media noche, de las entrañas del Chaparri sale un corpulento y fiero toro, bramando con dirección a Chongoyape, listo para atacar a cualquier hombre o animal que encuentre.

Pero que, de inmediato, de la cumbre del mulato sale otro toro, armado de cuernos de plata, que como un guardián se dirige al encuentro del toro del Chaparri.

Al encontrarse los dos animales, se entabla una feroz y descomunal pelea, que se prolonga por varias horas, con grandes envestidas, bramidos y resoplidos y crujidos de huesos. Se dice que luego de estas batallas el suelo queda removido, con abundantes huellas y con restos de sanguinolenta espuma. Algunos campesinos afirman haber visto desde lejos este encuentro.

La leyenda afirma que cada triunfo del toro del cerro mulato, la agricultura, ganadería, comercio e industria de chongoyape tiene un buen año, y que si triunfa el todo del Cerro Chaparri, se presenta sequías, epidemias, plagas y otras desgracias que hacen decaer las actividades económicas del distrito.

   
      DFSDFD  
   

LA CAMPANA DE ORO

Cuenta la leyenda que en un atardecer, del cerro Chaparri, unos campesinos, vieron  salir una campana de oro, que volando se dirigió a un cerro, ubicado a espaldas del centro poblado de Huaca Blanca y cuando cayo, se vio un fuerte relámpago y chispas de fuego.

Cuando los pobladores fueron a ver, a la campana donde había caído, vieron huellas de que se había hundido, pero por más que los pobladores buscaron y buscaron, no hallaron la campana, pues esta había desaparecido.

Es de allí que proviene el nombre de este cerro: “Cerro Campana.”

   
     
   

CHONGOYAPE

Cuando vivían pocos pobladores, antes de formarse el pueblo chongoyape. Se dice, que una hermosa mañana, unos leñadores vieron a una hermosa mujer sentada en el llano (parte baja) del cerro Raca Rumi.

Cada vez que pasaban estos pobladores, siempre veían a esta hermosa mujer, era tan hermosa, con cabellos rizos de oro, que creían que era una mujer mala, de calle, de mal vivir.

Hasta que cierto día, los leñadores decidieron acercarse a ella, cuando lo hicieron vieron que estaba llorando. Al ver esto, se alejaron de ella y se fueron a dar aviso al resto de los poco pobladores que vivían ahí. Cuando regresaron a verla, esta hermosa mujer ya no estaba ahí y nunca supieron a donde fue.

Entonces es de allí, que los pobladores, por esta mujer decidieron llamar al lugar como “CHONGO”, pero respuesta dieron YA PE y es de ahí que proviene el nombre de Chongoyape, al fusionar estas palabras: CHONGOYAPE.

   
      CXCXC  
   

MAL PASO

Hace tiempo, antes de que existiera la carretera, que conecta el pueblo de Chongoyape con la ciudad de Chiclayo, la carretera era por el reservorio de tinajones y solo pasaban por ahí unos que otros camiones, pero para los pobladores de Chongoyape, su transporte era por acémilas (Caballos y Burros), pues en ese entonces no había carros. Los pobladores, cortaban camino, por un cerro, donde había un anden, en especial los comerciantes, pues a través de este camino transportaban sus negocios y realizaban sus cambios económicos con la ciudad de Chiclayo.

Pero también en ese entonces, existía gente del mal vivir, llamados bandoleros, y que cuando los comerciantes, pobladores, hombres o mujeres pasaban por ahí, estos los estaban esperando y los asaltaban o mataban. A las mujeres, las asaltaban, las maltrataban, las golpeaban y hasta las violaban y a los hombres los golpeaban y muchas veces los mataban.

Es por eso que cuando algunas personas quería pasar por ahí, les respondían: No vallas por ahí, vas a dar un mal paso y también de allí surge el nombre de Cerro MAL – PASO.